El mundo del cine está de luto. Este martes 16 de septiembre falleció Robert Redford a los 89 años, en su casa de Sundance, Utah. Actor, director, productor y activista, Redford fue una de las figuras más influyentes de Hollywood en las últimas seis décadas y dejó una huella imborrable tanto en la pantalla como detrás de cámaras.
De California a la eternidad del cine
Charles Robert Redford Jr. nació en Santa Mónica en 1936. Su historia personal es la de un joven que, tras estudiar arte y teatro, se abrió paso en Broadway y en la televisión, hasta convertirse en un rostro inolvidable del séptimo arte.
Dueño de un carisma único y de una mirada intensa que lo convirtieron en ícono, supo romper la etiqueta de “galán” para transformarse en un intérprete versátil, capaz de encarnar tanto la ligereza de un forajido encantador como la profundidad de un periodista obsesionado por la verdad.
Sus películas más recordadas
Redford protagonizó algunos de los clásicos más importantes del siglo XX:
Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), junto a Paul Newman, que marcó a toda una generación.
The Sting (1973), otra sociedad con Newman que ganó el Oscar a Mejor Película.
The Way We Were (1973), donde compartió pantalla con Barbra Streisand en una de las historias románticas más icónicas del cine.
All the President’s Men (1976), como Bob Woodward en la reconstrucción cinematográfica del caso Watergate.
Out of Africa (1985), un clásico romántico junto a Meryl Streep.
All Is Lost (2013), un papel casi en solitario, de enorme potencia dramática.
Y The Old Man & The Gun (2018), su despedida de la actuación protagónica, que funcionó como un guiño a toda su carrera.
Como director, brilló con Ordinary People (1980), su ópera prima que le valió el Oscar a Mejor Director, además de títulos entrañables como A River Runs Through It (1992) y Quiz Show (1994).
El padre del cine independiente
En Argentina, cuando se habla de cine independiente, muchos críticos y realizadores reconocen la influencia del legado Redford. Fue él quien fundó el Sundance Institute y el Sundance Film Festival, cantera de nuevos talentos y espacio vital para películas fuera de los grandes estudios. Varios directores argentinos encontraron allí una plataforma de proyección internacional.
Su compromiso también se extendió a la política y el medio ambiente: fue un férreo activista contra el cambio climático y la depredación de recursos naturales.
Datos curiosos de una vida de película
Aunque fue varias veces candidato, nunca ganó un Oscar como actor, solo como director.
Su apodo “Sundance” no vino solo de la película con Newman: él mismo lo adoptó para bautizar al festival que marcaría un antes y un después en el cine.
Siempre mantuvo un perfil discreto sobre su vida personal, algo que contrastó con su exposición como estrella mundial.
A lo largo de su carrera se convirtió en símbolo de integridad artística y en referente para varias generaciones de actores.
Un adiós que toca al público argentino
El cine de Robert Redford forma parte del imaginario colectivo también en Argentina: cuántas veces vimos en televisión de aire a Dos hombres y un destino en un ciclo de clásicos, o escuchamos hablar de él en las escuelas de cine porteñas, donde siempre se lo cita como referente de un Hollywood capaz de unir calidad y taquilla.
Su muerte significa la despedida de uno de los últimos grandes ídolos de la era dorada del cine, pero también la permanencia de un legado vivo en cada película y en cada realizador que se atreve a filmar desde la pasión.

