La semana estuvo atravesada por un claro protagonista: las intensas lluvias que se registraron en Villa María y la región.
En pocos días, las precipitaciones superaron los 55 milímetros, generando complicaciones una vez más en distintos puntos de la ciudad y obligando a redoblar esfuerzos en materia de asistencia y prevención.
El dato más relevante se observa en el acumulado mensual. En lo que va de abril ya se superaron los 120 milímetros,
Esos valores ubican a este mes bastante cerca del abril más lluvioso de los últimos 70 años, record que ostenta 1980 con un total de 203 milímetros. Estimaciones meteorológicas sostienen que esa marca podría superarse en la segunda quincena del mes.
Las consecuencias no tardaron en aparecer. Varias calles quedaron anegadas e incluso intransitables, afectando la circulación habitual y generando serios inconvenientes para vecinos de diferentes barrios.
Además, se registraron problemas en múltiples sectores de la ciudad, con acumulación de agua y dificultades en los desagües, lo que obligó a intervenciones constantes por parte de los equipos municipales.
El escenario también tuvo repercusiones a nivel regional. Debido al volumen de agua acumulada, se dispuso la apertura del dique Piedras Moras, incrementando el caudal de evacuación para garantizar la seguridad del sistema hídrico.
De esta manera, la lluvia no solo condicionó la rutina diaria, sino que dejó en evidencia la magnitud del fenómeno climático que atraviesa la región y sus efectos directos sobre la infraestructura urbana.

