El Mensajero
Entrevistas

“La accesibilidad abre oportunidades y tiende puentes”

En el Día Nacional de la Accesibilidad, dialogamos con Ana Argento Nasser. Ella es referente de la Fundación Por Igual Más, una organización sin fines de lucro que trabaja por el reconocimiento de las personas con discapacidad, con la accesibilidad como bandera.

Por Luis Emanuel Cecchini

La accesibilidad es un derecho. En Argentina, ese principio está establecido en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un documento de Naciones Unidas que en el país tiene rango constitucional a través de la Ley 27.044.

También está respaldado por la Ley 24.314, que garantiza la accesibilidad en los entornos físicos. En conmemoración de la sanción de esta normativa en 1994, cada 15 de marzo se celebra en el país el Día Nacional de la Accesibilidad.

En ese contexto, conversamos con Ana Argento Nasser, cofundadora y coordinadora de Fundación Por Igual Más, una organización que desde hace años impulsa proyectos, formaciones y servicios vinculados a la accesibilidad y al reconocimiento de las personas con discapacidad.

¿Por qué la accesibilidad es un tema central hoy?

La accesibilidad es fundamental porque permite que todas las personas puedan participar de la vida social en igualdad de condiciones. Desde Fundación Por Igual Más la entendemos como algo transversal, no como un aspecto aislado. Forma parte de nuestro modo de hacer y de pensar los vínculos en la sociedad.

Cuando hablamos de accesibilidad hablamos de comprender la diversidad y de generar condiciones para que la mayor cantidad de personas pueda acceder a la información, a los espacios, al empleo y a la participación social.

¿Cómo ha evolucionado la conversación sobre accesibilidad en los últimos años?

Hoy la accesibilidad está mucho más presente en la agenda que hace dos décadas. Existen más organizaciones trabajando en el tema, se han generado redes de colaboración a nivel nacional e internacional y cada vez hay más personas que se capacitan y se especializan.

Ese crecimiento permitió que empiece a consolidarse un ecosistema de profesionales y organizaciones comprometidas con la accesibilidad. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer, especialmente en la necesidad de profundizar estos avances y ampliar su alcance.

¿Cuáles son los principales desafíos que todavía existen?

Uno de los grandes desafíos es lograr que el sector privado comprenda el valor de la accesibilidad. Muchas veces se la vincula únicamente con la discapacidad, cuando en realidad es una herramienta que abre oportunidades, amplía públicos y mejora la experiencia para todas las personas.

También es importante seguir trabajando con el Estado para que la accesibilidad sea adoptada de manera más firme como una política transversal en distintos ámbitos.

¿Cómo trabajan desde la fundación para promover la accesibilidad?

Dentro de la fundación desarrollamos distintos programas y herramientas para impulsar este enfoque. Uno de ellos es Tetris Lab, una consultora que brinda servicios de accesibilidad 360, abordando accesibilidad en tecnologías, comunicación, entornos virtuales, espacios físicos y procesos vinculados al empleo.

Además, impulsamos capacitaciones y formaciones que buscan generar conciencia y brindar herramientas concretas para que instituciones, empresas y organizaciones puedan avanzar en prácticas más accesibles.


La fundación también desarrolló un modelo propio de trabajo. ¿De qué se trata?

Desarrollamos el modelo CORE, que significa Comunicación y Reconocimiento Legítimo de la discapacidad y las diversidades. Este modelo propone pasar de la idea de inclusión al reconocimiento, es decir, que los derechos de las personas con discapacidad no queden solo en el plano discursivo, sino que se traduzcan en acciones concretas.

Cuando hablamos de accesibilidad, lo que buscamos es que lo que establecen las leyes y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad se materialice en entornos accesibles en la vida cotidiana.

¿Cómo se aplica la accesibilidad en la práctica diaria de la organización?

La accesibilidad también se construye en lo cotidiano. En nuestra comunicación interna, por ejemplo, buscamos que la información sea accesible para todos. Si compartimos una imagen en un grupo de WhatsApp, intentamos describir lo que contiene; si enviamos un audio, también tratamos de acompañarlo con texto.

Además, desarrollamos campañas de impacto social accesibles, incorporando lengua de señas, audiodescripción y subtítulos, para que el mensaje llegue a más personas.

¿Qué significa la accesibilidad para la sociedad en su conjunto?

La accesibilidad es una herramienta para tender puentes. No se trata solo de eliminar barreras, sino de generar oportunidades y ampliar la participación social.

Cuando una sociedad avanza en accesibilidad, no solo mejora la vida de las personas con discapacidad, sino que beneficia a toda la comunidad, porque construye entornos más abiertos, más comprensivos y más humanos.

La accesibilidad se construye en cada detalle.

Escribiendo esta entrevista no puedo evitar sentirme movilizado, porque conozco el trabajo de Ana y todo el equipo de Fundación Por Igual Más desde adentro.

Soy testigo participante de una labor que, día a día, suma un pequeño aporte para que el mundo sea un poco más accesible y amigable para todos.

Te puede interesar