Escribe: La Mosca
Las primeras medidas del flamante gobierno de Javier Milei parecen golpear duramente al pueblo argentino y no a la casta, como prometió.
“La casta tiene miedo” fue uno de los slogans principales por lo que el libertario se hizo popular, llegó a las masas y logró ser Presidente. Pero parece que quien le tiene miedo a la casta es él.
Ya en su discurso inaugural, el Presidente anticipó que no queda otra que el ajuste y que lo vamos a tener que pagar entre ¿Todo?
En ese contexto, los primeros anuncios del Ministro de Economía Luis Caputto, fueron claros: si se le toca el bolsillo a los ciudadanos de a pie, pero no a la casta. Porque no reducen los sueldos de Diputados, ni senadores, ni funcionarios.
Si bien, es cierto, que se redujeron los ministerios y las secretarías, si bien es cierto que se van a revisar contratos y designaciones del último año, si bien es cierto que se eliminó la pauta oficial en medios, es ínfimo el impacto que ese achicamiento del gasto público tiene en la economía.
Pero lo que no es chico ni poco es el impacto que ya tiene en los bolsillos de los argentinos la brutal devaluación del 100%, lo cual conlleva más inflación y menos poder adquisitivo.
A eso se sumará que desde Enero se reducirán subsidios al transporte y la energía, y por lo tanto aumentará el colectivo, el tren y todos los servicios.
Entonces: ¿la casta todavía tendrá miedo? Creo que no. Porque el Presidente le está metiendo la mano en el bolsillo a todos, menos a la casta.
No olvidemos que lo peor de la casta política forma parte de su gabinete: desde macristas, peronistas de sus distintas vertientes y radicales de todos los colores.
Ah, tampoco olvidemos a la casta sindical, que por ahora no piensa en paros. Vamos a esperar, dijeron desde la CGT. Esta casta parece que si tiene miedo, pero de enfrentar a Peluca y a Patricia “represión” Bulrich.
Lo cierto es que al león se le quedó sin nafta la motosierra, mientras tanto los que sí debemos tener miedo somos los laburantes.

