El sector industrial atraviesa un escenario de preocupación por los cortes en el suministro de gas natural, provocados por el fuerte aumento del consumo residencial durante la ola polar que afecta al país. La prioridad del sistema es garantizar el abastecimiento a los hogares, lo que obligó a restringir el servicio a numerosas fábricas.
Según datos del sector, al menos 120 plantas industriales sufren interrupciones o limitaciones en el suministro. Las primeras afectadas fueron las empresas con contratos interrumpibles, aunque también comenzaron a registrarse restricciones en industrias con contratos firmes, que debieron reducir su consumo para sostener el abastecimiento domiciliario.
Empresarios advierten que la falta de previsibilidad complica la planificación de la producción y genera mayores costos. Además, señalan que el sistema de transporte de gas opera al límite de su capacidad y que la infraestructura aún resulta insuficiente para trasladar el gas de Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo.
A esta situación se suma el fuerte incremento del precio del Gas Natural Licuado (GNL) importado, necesario para reforzar la oferta durante el invierno, lo que encarece aún más la actividad industrial.
Mientras persistan las bajas temperaturas, el Gobierno y las empresas energéticas mantienen activado el comité de emergencia para monitorear el sistema y priorizar el suministro a los usuarios residenciales, sin descartar que las restricciones continúen en los próximos días.

