Un equipo internacional de investigadores logró identificar con precisión el momento en que el cerebro humano deja la vigilia y comienza a dormir. El hallazgo cuestiona la idea de que quedarse dormido es un proceso gradual y plantea que existe un punto de inflexión definido en la actividad cerebral.
Para llegar a esta conclusión, los especialistas analizaron registros de electroencefalografía de más de mil personas durante la transición al sueño. Detectaron que, aun cuando los participantes manifestaban sentirse somnolientos, la actividad cerebral se mantenía estable hasta que se producía un cambio abrupto en pocos minutos. Ese comportamiento indica que el cerebro atraviesa un límite claro entre la vigilia y el sueño.
El estudio también introdujo una medición denominada “sleep distance”, que permite calcular cuánto tiempo transcurre desde que una persona cierra los ojos hasta que el cerebro alcanza ese punto de transición. En promedio, ese proceso dura alrededor de cuatro minutos y medio, aunque existen diferencias individuales.
Además, los investigadores observaron que distintas regiones cerebrales se desconectan en un orden específico. Por ejemplo, las áreas vinculadas a la percepción visual tienden a desactivarse antes que aquellas relacionadas con la memoria o el control motor. Esta secuencia aporta nuevas claves para comprender la arquitectura del sueño.
El descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre cómo se inicia el sueño, sino que también podría contribuir al desarrollo de herramientas para diagnosticar y tratar trastornos como el insomnio, así como mejorar el monitoreo de la salud cerebral en ámbitos clínicos.

