El Mensajero
Sociedad

Fernando Fabris y la necesidad de confrontar: una mirada psicosocial sobre la Argentina actual

El psicólogo social Fernando Fabris volvió a generar un profundo debate con su análisis sobre la realidad argentina, al plantear que el país atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas cuatro décadas. En una entrevista reciente con el diario Página/12, el especialista reflexionó sobre el deterioro social, la pérdida de sentido colectivo y la urgencia de repensar la manera en que se construye lo común.

Fabris, autor del libro Subjetividad Argentina. La dimensión psicológica del proceso sociohistórico, sostiene que para entender lo que vivimos es necesario mirar más allá de los hechos económicos o políticos. Según su mirada, el malestar actual tiene raíces más hondas: nace en lo simbólico, en la forma en que los argentinos perciben su propia historia y el vínculo con los demás.

El peor momento en cuatro décadas

El especialista no duda al afirmar que este es el “peor momento de los últimos cuarenta años”, una definición que no busca la exageración sino un llamado de atención sobre el daño emocional y social que se percibe en amplios sectores de la población.
Fabris diferencia esta crisis de las anteriores por su carácter profundo, donde se mezcla la incertidumbre política con la pérdida de referencias colectivas. “No se trata solo de pobreza o de desigualdad —sugiere— sino de una fractura en la identidad social, de un desencuentro con la idea de comunidad”.

En ese sentido, su análisis rescata la importancia de comprender cómo las políticas, los discursos mediáticos y los conflictos sociales impactan sobre la subjetividad de las personas. Lo que se vive en las calles, en los vínculos y en la vida cotidiana, forma parte de una trama más amplia que define la forma en que una sociedad se piensa a sí misma.

La confrontación como ejercicio necesario

Uno de los ejes más provocadores de su planteo es la idea de que a veces la confrontación puede ser lo más saludable para un grupo humano. Para Fabris, evitar los conflictos o buscar consensos vacíos puede convertirse en una forma de negar los problemas de fondo.

Lejos de promover la violencia, su reflexión invita a reconocer el valor de los desacuerdos cuando estos permiten revisar estructuras injustas o reabrir debates silenciados. En sus palabras, “confrontar no es destruir, sino volver a mirar lo que somos y lo que hemos permitido que nos pase como sociedad”.

Esa mirada psicosocial apunta a recuperar la capacidad de diálogo, pero sin renunciar a las diferencias. En momentos donde el desencanto parece ganar terreno, Fabris propone asumir el conflicto como un punto de partida para reconstruir confianza y sentido de pertenencia.

Una lectura desde la sociedad y la memoria colectiva

El análisis de Fabris no se limita al presente. Su trabajo de más de tres décadas le permite vincular los procesos actuales con los traumas y aprendizajes del pasado reciente. Hablar del “peor momento en cuarenta años” remite, inevitablemente, a los años posteriores a la dictadura y al largo camino de reconstrucción democrática que aún no termina de consolidarse.

Desde esa perspectiva, su mensaje se vuelve un recordatorio de que la democracia no se sostiene solo con instituciones, sino también con un tejido emocional y simbólico que hay que cuidar y fortalecer. La apatía, el individualismo y la desconfianza son, para Fabris, síntomas de una sociedad que necesita volver a encontrarse consigo misma.

Las palabras de Fernando Fabris invitan a pensar la Argentina más allá de la coyuntura. En medio de una realidad marcada por tensiones políticas, desigualdades y desencantos, su propuesta suena a advertencia y a esperanza a la vez: reconocer el conflicto, enfrentarlo y transformarlo puede ser el primer paso para volver a construir comunidad.

En tiempos donde las certezas escasean, su mirada aporta un espacio para detenerse, pensar y debatir sin miedo. Porque, como él mismo señala, a veces confrontar es el modo más honesto de empezar a sanar.

Te puede interesar