Las boletas tendrán incrementos cercanos al 3% en electricidad y un nuevo recargo en el gas. El Gobierno justifica la medida en la necesidad de sostener inversiones, pero los usuarios sienten el peso de un ajuste más.
Desde este lunes rigen aumentos en las facturas de luz y gas en todo el país, aplicados por la Secretaría de Energía y los entes reguladores. Los ajustes alcanzan a hogares, comercios e industrias y forman parte del esquema mensual de actualización tarifaria.
En electricidad, Edenor y Edesur aplicarán subas de alrededor del 3% respecto de agosto. En tanto, el gas incorpora un nuevo recargo del 6,8% que afecta a la mayoría de los usuarios, destinado a financiar los beneficios en zonas frías. Se trata del quinto incremento en lo que va del año, en un contexto en el que el salario pierde frente a la inflación.
Aunque el Gobierno sostiene que las subas son necesarias para garantizar la sustentabilidad del sistema y la continuidad de las inversiones, para miles de familias significan un nuevo ajuste en los servicios básicos y un impacto directo en la economía diaria.

