Durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, los servicios de salud registran un incremento en infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) y arritmias cardíacas, un patrón repetido cada temporada festiva que preocupa a especialistas.
Los cardiólogos atribuyen este aumento a varios factores asociados a las fiestas: comidas copiosas, mayor consumo de alcohol, interrupciones en tratamientos médicos y elevados niveles de estrés, junto con las altas temperaturas propias de esta época.
Un cuadro que ha llamado la atención es el llamado “síndrome del corazón festivo”, una alteración del ritmo cardíaco que puede aparecer incluso en personas sin antecedentes de problemas cardíacos. Profesionales de la salud enfatizan que estas afecciones pueden manifestarse en individuos jóvenes y no solo en personas mayores.
Los médicos advierten que, durante el fin de año, muchas personas descuidan controles rutinarios, olvidan medicarse o modifican hábitos saludables, lo que puede potenciar riesgos latentes como hipertensión, diabetes o niveles altos de colesterol.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan mantener la medicación prescrita sin interrupciones, moderar el consumo de sal, grasas y alcohol, hidratarse adecuadamente y consultar de inmediato si aparecen síntomas preocupantes como dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones intensas.
El llamado de los profesionales es claro: aunque sean días de festejo, el cuidado cardiovascular no debe tomarse un descanso.

