El gobierno de Uruguay decretó la emergencia sanitaria nacional tras confirmar la presencia de influenza aviar de alta patogenicidad H5 en aves silvestres detectadas en los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca con el objetivo de contener la propagación del virus y resguardar la sanidad animal.
La resolución establece restricciones en el movimiento de aves en todo el territorio, con especial foco en las de traspatio y en aquellas que no integran el sistema oficial de control.
Además, se dispuso que permanezcan en espacios cerrados y se suspendieron ferias, remates y exposiciones vinculadas a la actividad avícola.
Las autoridades reforzaron los protocolos de bioseguridad y pidieron extremar precauciones. Recomendaron evitar el contacto con aves enfermas o muertas y notificar de inmediato cualquier situación sospechosa a los organismos correspondientes.
El escenario se enmarca en una preocupación regional por la circulación del virus en países del Cono Sur, lo que mantiene en alerta a los sistemas sanitarios.
Desde el gobierno aclararon que la medida no afecta el consumo de productos avícolas, aunque insistieron en sostener controles estrictos para proteger la producción y prevenir nuevos focos.

