La Corte Suprema de Brasil dictó este jueves una sentencia histórica: el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por su papel en los hechos del 8 de enero de 2023, cuando seguidores suyos intentaron tomar las sedes de los tres poderes del Estado, apenas una semana después de la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión fue adoptada por cuatro de los cinco jueces de la Primera Sala, que declararon culpable a Bolsonaro y a otros siete acusados, entre ellos exministros y militares retirados. La sentencia se adelantó a la sesión programada para este viernes, tras la audiencia en la que se presentaron los fundamentos de la condena.
El juez relator Alexandre de Moraes señaló que Bolsonaro actuó como líder de una «organización criminal» que buscaba impedir el traspaso de poder luego de las elecciones de 2022. Aunque la condena podría haber alcanzado hasta 43 años, el tribunal consideró su edad y problemas de salud para moderar la pena.
Por su parte, la jueza Cármen Lúcia Antunes enfatizó que las pruebas muestran que, desde 2021, Bolsonaro lideró un plan para socavar el Estado democrático, atacar instituciones y deslegitimar el proceso electoral. Los jueces coincidieron en que los actos perpetrados representaron una amenaza grave para la democracia brasileña.
Solo el magistrado Luiz Fux discrepó, argumentando que no se probó más allá de toda duda razonable que Bolsonaro hubiera conspirado contra el orden democrático, y pidió absolverlo de los cargos.
Reacciones familiares y políticas
Bolsonaro, que permanece bajo arresto domiciliario desde agosto, no estuvo presente en las audiencias. Sus hijos, Flávio y Eduardo Bolsonaro, reaccionaron con indignación y denunciaron una persecución judicial contra su padre, difundiendo mensajes en redes sociales calificando la condena como un ataque político.
Perfil de los acusados y alcance de la condena
Seis de los ocho condenados pertenecen a las Fuerzas Armadas. Entre ellos se encuentran el excomandante de la Marina, Almir Garnier, y tres generales retirados. Las penas para los otros acusados van de 19 a 26 años de prisión, mientras que Bolsonaro deberá cumplir su condena en régimen cerrado.
Los cargos incluyen golpe de Estado, organización criminal, atentado contra el Estado democrático y daño calificado al patrimonio público. La Fiscalía sostiene que la conspiración comenzó en 2021 y se intensificó tras la derrota electoral de Bolsonaro, incluyendo campañas de descrédito hacia el sistema electoral y manifestaciones violentas en Brasilia.
Tras la publicación oficial de la sentencia, las defensas tienen derecho a presentar recursos de aclaración, que podrían modificar aspectos de la pena o aplazar su cumplimiento. La condena se suma a otros procesos judiciales que enfrenta Bolsonaro, entre ellos investigaciones por obstrucción de la justicia, difusión de noticias falsas y apropiación indebida de bienes estatales.
En las calles, la noticia generó celebraciones entre sectores progresistas y algunas protestas aisladas del bolsonarismo, reflejando la polarización que aún marca la política brasileña.

