El ejército israelí lanzó ataques aéreos sobre Damasco, incluyendo el cuartel general del Estado Mayor y el Ministerio de Defensa, así como el cercano Palacio Presidencial, causando al menos una muerte y 18 heridos, según fuentes sirias y agencias internacionales.
El ataque se produce en paralelo a los enfrentamientos en el sur de Siria, en la provincia de Suwayda (área drusa), donde milicias drusas se enfrentan a tribus beduinas y al ejército sirio desde hace varios días al-
Israel justificó la operación afirmando operar para “proteger a la minoría drusa”, bloqueando movimientos de tanques y lanzacohetes hacia Suwayda
Las reacciones internacionales no tardaron en llegar, Estados Unidos manifestó su “gran preocupación” por los bombardeos sobre el Ministerio de Defensa sirio en Damasco, por su parte Israel reafirmó su compromiso de continuar las operaciones hasta que las fuerzas sirias se retiren de Suwayda
El riesgo de una escalada por la presencia militar israelí en centros simbólicos del gobierno sirio, lo que podría generar reacciones adversas desde Damasco o potencias aliadas como Irán o Rusia .
Las milicias drusas ven esto como apoyo directo, mientras que el régimen sirio podría responder con acciones limitadas pero peligrosas.
En Suwayda, hay una mezcla explosiva: choque entre tribus drusas y beduinas, la intervención de fuerzas estatales y la intervención israelí, esto se da en un Siria pos-Assad donde la fragilidad institucional y el vacío de poder amplifican los riesgos de fragmentación

