El presidente Donald Trump volvió a encender la polémica política en Estados Unidos al acusar al exmandatario Barack Obama de haber revelado información clasificada vinculada a la existencia de vida extraterrestre.
El señalamiento fue realizado ante la prensa mientras viajaba a bordo del Air Force One, y generó inmediata repercusión en el escenario político.
Según Trump, Obama habría cometido un “grave error” al referirse públicamente al tema, ya que —sostuvo— sus declaraciones podrían haber expuesto datos que deberían permanecer bajo reserva oficial.
El actual mandatario no presentó pruebas que respalden su acusación y se limitó a cuestionar la conveniencia de esos dichos.
La controversia se originó tras una entrevista en un pódcast en la que Obama reflexionó sobre la posibilidad de vida más allá de la Tierra.
Allí señaló que, por la magnitud del universo, resulta estadísticamente probable que exista vida extraterrestre, aunque aclaró que durante su gestión no tuvo evidencia de contactos ni confirmó teorías asociadas al Área 51.
En medio del cruce político, Trump anticipó su intención de desclasificar archivos gubernamentales relacionados con fenómenos aéreos no identificados.
El episodio reavivó el debate sobre el manejo de información sensible en Washington y volvió a colocar el tema de los OVNIs en el centro de la agenda pública.

