Desde la feria «Nuestras Manos», integrada por trabajadores y trabajadoras de la economía popular de Villa María, hicieron masivo un comunicado donde le solicitan al gobierno municipal revisar la ordenanza que busca restringir la actividad que núclea a una importamte cantidad de trabajadores de la economía popular.
En la misiva los y las trabajadoras sostienen que: en nombre del «orden» y de una supuesta
«reorganización»les están quitando espacios y días de trabajo. «No queremos que se hable en nuestro nombre para aplaudir políticas que nos perjudican directamente».
A su vez, demostraron su descontento con el Recorrido Peñero afirmando que el evento se uliza para justificar un supuesto acompañamiento. «Ese evento no puede tapar el conflicto profundo que estamos viviendo: el achicamiento del espacio público para el trabajo popular».
En un contexto de crisis como el que vive el país, la ciudad no es ajena, lo que está en disputa no es solo el uso del espacio público, sino el lugar que ocupa la economía popular en la agenda política local.
Cuando las decisiones de gobierno se toman sin escuchar a quienes hacen de la feria su sustento diario, se corre el riesgo de profundizar la desigualdad con discursos de orden que invisibilizan la precariedad.

