El presidente Javier Milei y el exmandatario Mauricio Macri mantuvieron una extensa reunión en la Quinta de Olivos, la primera en más de un año, con el objetivo de retomar el diálogo y analizar la situación política y económica del país. El encuentro, que también contó con la participación del jefe de Gabinete Guillermo Francos, se realizó en un contexto de búsqueda de consensos para consolidar la gobernabilidad y avanzar con las reformas estructurales que impulsa la gestión libertaria.
La cumbre, confirmada por el propio Macri a través de un mensaje en redes sociales, duró cerca de tres horas y sirvió para limar asperezas tras meses de distanciamiento. Según trascendió, el expresidente le transmitió a Milei su visión sobre la realidad nacional, haciendo énfasis en la necesidad de construir mayores apoyos políticos para evitar los tropiezos legislativos que ha enfrentado el oficialismo. La falta de diálogo con otros sectores, un punto crítico que generó derrotas en el Congreso, fue uno de los principales temas de conversación.
A lo largo del encuentro, se puso en evidencia la necesidad de un acuerdo de gobernabilidad que podría incluir una mayor integración de dirigentes del PRO en el Gobierno, aunque fuentes cercanas a la reunión aclararon que no se discutieron cargos específicos. La reunión, sin embargo, abre una nueva etapa en la relación entre ambos líderes, quienes se habían distanciado tras las elecciones generales de 2023.
La agenda incluyó un análisis del escenario económico y la gestión en curso. La reunión se interpretó como una respuesta a la presión de actores internacionales, como Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional, que han sugerido a la administración de Milei fortalecer sus alianzas para asegurar la estabilidad política y el apoyo a su plan económico.
Este acercamiento, considerado un paso clave para ambos espacios políticos, buscaría consolidar una colaboración más fluida y estratégica de cara al futuro. La confirmación del encuentro por parte de Macri y el anuncio de que planifican una nueva reunión en los próximos días subraya la voluntad de recomponer un vínculo que se había deteriorado, en un momento en que la administración necesita consolidar su base política para avanzar con su agenda de reformas.

