Leonardo Cositorto, fundador de Generación Zoe y condenado a 12 años de prisión por estafas reiteradas, volvió a encender la polémica desde la cárcel. El líder de la famosa estafa piramidal aseguró haber aportado u$s32.000 a la campaña de Diego Santilli en 2021 y dinero adicional, sin precisar monto, a la de Javier Milei en 2023.
“Lo que me molesta es que ahora salen a negarme”, señaló Cositorto en diálogo con Radio Splendid, haciendo referencia a los políticos involucrados. Aclaró que su intención no era ocultarse: “Yo no soy Fred Machado. Los apoyé porque quería un cambio para la Argentina, así como aporté para Milei también”.
Estas declaraciones reavivan un conflicto que ya había surgido en 2022, cuando Santilli negó cualquier relación con el empresario: “No lo conozco, no tengo ningún vínculo. Nunca tuve relación con él”, había afirmado el ex candidato del PRO.
Cositorto fue declarado culpable de liderar un esquema Ponzi que afectó a 118 personas a nivel nacional. Su organización, presentada como empresa de coaching y liderazgo, prometía “ganancias extraordinarias” y recaudó un total que superó los $776 millones, según la sentencia judicial.
El caso plantea nuevamente preguntas sobre la transparencia de los aportes a campañas políticas y cómo figuras cuestionadas pueden intentar influir desde la cárcel, generando un debate sobre los límites y controles en el financiamiento electoral.

