Con una participación que apenas alcanzó el 66% del padrón, Villa María vivió este domingo una de las jornadas electorales más deslucidas desde el retorno de la democracia.
La cifra marca un récord negativo en términos de asistencia ciudadana a las urnas, reflejando un clima de desinterés y desencanto político que también se observó en otros puntos del país.
En el plano local, el resultado significó una preocupante derrota para Accaatello, Navarro, y el oficialismo y una nueva contundente victoria para La Libertad Avanza, con una aceptable elección para Vanina Tealdi y Julieta Ceballos.
La tendencia se repitió en la provincia de Córdoba, donde el liberalismo amplió su base de apoyo y se posicionó como la fuerza más votada, por sobre el oficialismo de Llaryora y Schiaretti.
A nivel nacional, el escenario muestra una paridad entre La Libertad Avanza y Fuerza Patria, con una disputa voto a voto en varias provincias que mantiene la expectativa sobre la composición final del Congreso.
La jornada dejó así un doble mensaje: por un lado, una ratificación de la confianza para el Presidente y el espacio libertario, pese a datos negativos del contexto social y económico.
Y por otro, una preocupante caída en la participación ciudadana, que plantea nuevos desafíos para la representación democrática y el vínculo entre la política y la sociedad.

