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Noviembre llega con aumentos salariales para algunos sectores y espera para otros.

Distintos gremios del país comienzan a percibir nuevos incrementos en sus haberes, aunque el impacto varía según cada actividad. Mientras algunos logran leves recomposiciones frente a la inflación, otros siguen sin acuerdo y esperan definiciones paritarias.

A partir de noviembre comenzará a arribar un nuevo tramo de incrementos salariales para distintos colectivos de trabajadoras y trabajadores en Argentina. Si bien los porcentajes no recuperan lo perdido por la inflación, en algunos casos representan un paso hacia una leve recomposición.

Entre los sectores que verán mejoras se encuentran los que se mueven en convenios colectivos recientes. Por ejemplo, para el sector de la minería agrupado en Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) ya está pactado un aumento acumulado cercano al 9,7 % para todo el cuarto trimestre, lo que se traduce en una suba estimada de 1,9 % para noviembre.

Además, el gremio que agrupa a despachantes de aduana, Asociación de Empleados de Despachantes de Aduana (AEDA), consiguió un entendimiento con los empleadores para recomponer un 10 % en dos tramos —uno de los cuales impactará en noviembre.

Sin embargo, no todos los sectores logran crecer al mismo ritmo y algunos incluso quedan congelados o con ajustes mínimos. El caso del gremio metalúrgico, encabezado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), es revelador: para noviembre los salarios se mantendrán en los valores de septiembre, dado que no ha sido homologado un nuevo acuerdo paritario.

También sobresale la situación de sindicatos de servicios y tareas de atención, a menudo más vulnerables. En el sector sanitario bajo el convenio de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) se pactó un aumento del 1,6 % en octubre, que se cobrará en noviembre, junto con una suma fija de 60.000 pesos.

Entre los trabajadores rurales afiliados a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), el salario mínimo pasó de 922.903 pesos en septiembre a 954.746 en octubre, lo que marca un salto del 3,4 % antes del tramo de noviembre.

Este escenario plantea una dualidad en el mercado laboral: mientras algunos acuerdos avanzan tímidamente pensando en acompañar el alza de precios, otros sectores siguen sin recuperar terreno frente a la inflación. La mejora anunciada para noviembre no implica una restitución del poder adquisitivo perdido, sino más bien un ajuste parcial.

Con el ojo puesto en los próximos meses, sindicatos y empleadores se preparan para seguir negociando, evaluando el ritmo de la inflación y las presiones económicas.

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