El gobierno nacional estableció que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) alcanzará los us $334.800 desde diciembre de 2025, y advirtió que aplicarían aumentos escalonados mensualmente hasta agosto de 2026.
¿Por qué el cambio ahora?
La decisión se tomó luego de que representantes gremiales y del sector empresario no lograran un acuerdo en la renovación del piso salarial. Frente a ese impasse, el gobierno recurrió a la fijación por decreto, mediante la Resolución 9/2025 publicada en el Boletín Oficial.
El SMVM —que funciona como referencia obligatoria de ingreso mínimo para trabajadores registrados— también incide en el cálculo de prestaciones sociales, jubilaciones, subsidios y programas de ayuda, por lo que su actualización adquiere especial relevancia para un amplio sector de la población.
Cómo evoluciona el piso salarial
Según el nuevo esquema, el incremento será gradual. Entre los montos establecidos:
- En noviembre de 2025 había quedado fijado en $328.400.
- Para diciembre de 2025, sube a $334.800.
- Lo previsto para los meses posteriores:
- Enero 2026: $341.000
- Febrero 2026: $346.800
- Marzo 2026: $352.400
- Abril 2026: $357.800
- Mayo 2026: $363.000
- Junio 2026: $367.800
- Julio 2026: $372.400
- Agosto 2026: el tope será de $376.600 mensuales.
El esquema también contempla un incremento proporcional en la retribución por hora para trabajadores jornalizados.
¿Qué significa en el contexto actual?
La revisión del SMVM responde a la necesidad de actualizar los ingresos mínimos en un contexto de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo.
No obstante, desde distintos sectores advierten que, incluso con los aumentos previstos, el salario sigue lejos de recuperar su valor real: se estima que, respecto a 2023, el piso salarial registra una caída interanual cercana al 34% en términos reales.
Además, para las personas desocupadas, la normativa que fija el nuevo SMVM también actualiza el mecanismo de cálculo de las prestaciones por desempleo: el beneficio podrá equivaler entre el 50 % y el 100 % del salario mínimo vigente.
Qué queda por resolver
El aumento, dispuesto por decreto, reaviva el debate sobre la necesidad de negociaciones tripartitas con sindicatos y empleadores para definir un salario mínimo que no solo ajuste nominalmente, sino que también reponga poder adquisitivo. Hasta el momento, el gobierno argumenta que el ajuste por decreto es “necesario para garantizar un piso mínimo” mientras las partes no alcanzan consenso.
La vigencia del nuevo SMVM abre una puerta para quienes ganen ingresos mínimos o perciban ayuda social; pero muchas familias —especialmente las de trabajadores informales o bajo rigimens atípicos— mantienen la preocupación por lo lejos que parece estar de alcanzar una “remuneración digna”.

