La gripe A H3N2 es una variante del virus de la influenza A que ya circula en distintos países y que comenzó a registrar sus primeros casos en Argentina. Se trata de un virus estacional, pero con un alto poder de contagio y capacidad de generar cuadros más intensos, especialmente en personas mayores, niños pequeños y quienes tienen enfermedades preexistentes.
Este subtipo de influenza se transmite principalmente a través de las gotitas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar, y también por el contacto con superficies contaminadas. Su rápida propagación suele provocar aumentos abruptos de consultas médicas y presión sobre el sistema de salud durante los meses de frío.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas de la gripe A H3N2 suelen aparecer de forma repentina y pueden incluir fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, cansancio extremo, tos seca, dolor de garganta y congestión nasal.
En algunos casos también se presentan náuseas, vómitos o diarrea, especialmente en niños. Si bien muchas personas se recuperan en una o dos semanas, el virus puede derivar en complicaciones graves como neumonía, bronquitis o descompensaciones de enfermedades crónicas.
Por qué es peligrosa
La peligrosidad de la gripe A H3N2 radica en su capacidad de afectar con mayor severidad a los grupos de riesgo.
En adultos mayores, personas con problemas cardíacos, respiratorios, diabetes o sistemas inmunológicos debilitados, puede provocar internaciones e incluso ser potencialmente mortal. Además, su alta transmisibilidad favorece brotes rápidos en escuelas, geriátricos y espacios cerrados.
Cómo prevenirla
La principal herramienta de prevención es la vacunación antigripal, que en Argentina forma parte del calendario para grupos prioritarios y ayuda a reducir las formas graves de la enfermedad.
También se recomienda lavarse las manos con frecuencia, ventilar los ambientes, cubrirse al toser o estornudar, evitar el contacto cercano con personas con síntomas y no automedicarse. Ante la aparición de fiebre alta y malestar general, es clave consultar a un profesional de la salud y evitar concurrir a lugares de trabajo o estudio.

