El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos reveló que en noviembre de 2025 la cantidad de argentinos que viajaron al exterior creció un 15,3% interanual, mientras que la llegada de turistas extranjeros al país cayó un 2,7%, un escenario que volvió a dejar un saldo negativo en la balanza turística.
De acuerdo con los datos oficiales, la diferencia entre las salidas de residentes y los ingresos de visitantes extranjeros arrojó un déficit de 476.200 personas, considerando todas las vías de acceso. El desequilibrio se explica tanto por el mayor volumen de viajes de argentinos fuera del país como por la menor afluencia de turistas internacionales.
Durante ese mes, 763.800 argentinos realizaron viajes turísticos al exterior, frente a 491.400 turistas extranjeros que ingresaron a la Argentina.
El informe también contempla las excursiones sin pernocte, un movimiento que, aunque más breve, incidió en el resultado general del intercambio turístico.
Entre los destinos más elegidos por los residentes se destacaron Brasil y Chile, con predominio de traslados por vía aérea y terrestre. En sentido inverso, los turistas que arribaron al país provinieron mayormente de Brasil y Europa, ingresando principalmente por aeropuertos y pasos fronterizos terrestres.
En contraste con este desempeño internacional, el turismo interno mostró señales de dinamismo en noviembre, impulsado por el feriado extendido por el Día de la Soberanía.
De acuerdo con datos sectoriales, aumentó la cantidad de personas que viajaron dentro del país y también se registró un mayor nivel de gasto en actividades turísticas.
El comportamiento de noviembre confirma una tendencia que se repite a lo largo del año: el turismo emisivo continúa superando al receptivo, una dinámica que no solo impacta en la balanza de visitantes, sino que también plantea desafíos en términos de ingreso de divisas y sostenibilidad del sector turístico argentino.

