Los brigadistas que integran el sistema de Parques Nacionales volvieron a visibilizar su reclamo por salarios acordes a la tarea que realizan y por estabilidad laboral, en un contexto marcado por el ajuste del gasto público y la falta de definiciones oficiales.
Se trata de trabajadores clave en la prevención y combate de incendios forestales, así como en la protección de áreas naturales estratégicas del país.
El planteo apunta a la precarización contractual, con vínculos laborales temporarios que se renuevan año a año y sin garantías de continuidad. Esta situación, advierten, no solo afecta a quienes sostienen el sistema con su trabajo cotidiano, sino que también pone en riesgo la capacidad operativa ante emergencias ambientales cada vez más frecuentes y severas.
En materia salarial, los brigadistas señalan que los ingresos actuales no alcanzan a cubrir el costo de vida, pese al alto riesgo físico y a la formación específica que requiere la actividad. La brecha entre responsabilidades y remuneración se profundizó en los últimos meses, en un escenario de inflación persistente y pérdida del poder adquisitivo.
El reclamo fue dirigido al Gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al que le solicitan respuestas concretas y una política clara para el sector. La demanda incluye no solo mejoras salariales, sino también el reconocimiento institucional del rol que cumplen en la defensa del patrimonio ambiental.
Mientras tanto, los trabajadores advierten que la falta de inversión y de previsibilidad laboral debilita al Estado en una de sus funciones esenciales: la preservación de los bienes naturales y la protección de las comunidades frente a desastres ambientales. La respuesta oficial, por ahora, sigue siendo una incógnita.

