El presidente Javier Milei encabeza una jornada política decisiva con el objetivo de asegurar los votos necesarios para la aprobación de la reforma laboral libertaria, uno de los proyectos centrales de su agenda económica y de desregulación del mercado de trabajo.
Del encuentro participan Karina Milei, Santiago Caputo, el vocero presidencial Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La reunión busca cerrar definiciones políticas y parlamentarias en torno a un proyecto que genera apoyos, pero también resistencias dentro y fuera del Congreso.
Gestiones con gobernadores para sumar respaldos
En paralelo, el ministro del Interior profundiza la estrategia de negociación con gobernadores aliados para consolidar mayorías legislativas. En ese marco, Diego Santilli mantuvo encuentros con el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, y con el mandatario de Mendoza, Alfredo Cornejo, dos figuras clave en el armado político del oficialismo.
La agenda de reuniones continuará con un encuentro postergado con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en un intento por ampliar el respaldo al proyecto en el Senado y reducir el nivel de incertidumbre parlamentaria.
Ganancias, compensaciones y cambios en la reforma
Ell Gobierno analiza modificaciones en el texto de la reforma laboral, en respuesta a los pedidos de los mandatarios provinciales. Entre las opciones en estudio figura un sistema de compensaciones económicas para las provincias, ante la eventual rebaja del Impuesto a las Ganancias, una de las medidas que más preocupación genera en los distritos por la pérdida de recursos fiscales.
El Ejecutivo busca así evitar que el impacto presupuestario se traduzca en un freno político a la iniciativa, clave para el plan económico del oficialismo.
La CGT advierte judicialización y rechazo político
Desde el sindicalismo, la CGT endureció su postura frente al proyecto. El secretario general Jorge Sola advirtió que, en caso de aprobarse, la reforma laboral será judicializada, al considerar que contiene artículos que podrían vulnerar derechos constitucionales.
“La ley tiene un fuerte sesgo ideológico y, tal como está planteada, choca con el artículo 14 bis de la Constitución”, sostuvo Sola, quien recordó los antecedentes judiciales recientes del Gobierno con la ley ómnibus.
Además, la central obrera trabaja para impedir que la reforma laboral se trate en las sesiones extraordinarias de febrero, y propone discutir una modernización del trabajo que contemple nuevas formas de producción y empleo, pero sin recorte de derechos laborales. Según la CGT, el proyecto oficial facilita despidos “más rápidos y más baratos”, lo que profundiza el conflicto político y social en torno a la iniciativa.

