En un gesto que busca sintonizar con la agenda social del mes, Darío Capitani reunió a su equipo y a un grupo diverso de emprendedoras villamarienses para poner sobre la mesa —una vez más— la situación del emprendedurismo local en un contexto económico áspero y con un Presupuesto 2026 que ya despierta interrogantes.
El encuentro, de este nuevo espacio denominado Construir Villa María reunió a figuras como la legisladora provincial Karina Bruno, las concejalas Evelyn Acevedo y Natalia González, y la tribuna de Cuentas Virginia Margaria, funcionó como un espacio de exposición directa: las emprendedoras detallaron problemáticas, urgencias y trabas que afectan la continuidad de sus actividades. No se trató solo de diagnósticos: también hubo propuestas concretas y demandas que, según afirmaron, siguen encontrando poca respuesta en el Ejecutivo local.
Un mapa realista del emprendedurismo villamariense
Las participantes relataron experiencias personales, la falta de herramientas estables y la necesidad de políticas públicas que acompañen más allá de lo discursivo. Entre los rubros representados hubo proyectos productivos con distintos niveles de desarrollo, incluso algunos que hoy muestran proyección a nivel internacional.
El contraste fue evidente: mientras ciertos emprendimientos intentan consolidarse hacia afuera, puertas adentro la estructura municipal no logra aún ofrecer condiciones mínimas para sostener el trabajo independiente.
La Feria “Nuestras Manos”, un reclamo que se repite sin respuesta
Entre los asistentes también estuvieron representantes de la feria “Nuestras Manos”, quienes volvieron a plantear las dificultades y obstáculos que —aseguran— impone el gobierno local para el normal desarrollo de su actividad. Su reclamo ya llegó al recinto del Concejo Deliberante de la mano de Acevedo y González, pero continúa sin resolución.
Compromisos y dudas
Capitani y su equipo cerraron el encuentro con un compromiso: trasladar las inquietudes a la agenda pública y empujar acciones que fortalezcan el ecosistema emprendedor. La pregunta que sobrevoló la mesa, sin embargo, fue la misma que se escucha en cada feria, reunión y pasillo:
¿Cuándo se transformarán los compromisos en políticas concretas?
Por ahora, las emprendedoras siguen haciendo lo que hacen desde hace años: sostener sus proyectos con esfuerzo, creatividad y resiliencia. Y esperar que esta vez la escucha sea más que un gesto dentro del calendario.

