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Entre la expectativa y el riesgo: qué pide la UIA antes de abrir la economía a EE.UU.

El sector plantea que un acuerdo solo será útil si protege el empleo y devuelve competitividad a las pymes

La conducción de la Unión Industrial Argentina expresó una mirada expectante frente al reciente acercamiento entre Argentina y Estados Unidos, aunque advirtió que cualquier entendimiento comercial deberá apoyarse en reglas claras y en una política industrial capaz de sostener la producción local. El presidente de la entidad, Martín Rappallini, planteó que el país puede ampliar exportaciones con valor agregado, pero solo si se ordenan los costos y se recupera la actividad después de meses condicionados por las altas tasas financieras.

Las declaraciones surgieron en una entrevista con Alejandro Bercovich en Pasaron Cosas por Radio con Vos, donde Rappallini analizó el comunicado bilateral y las discusiones que comenzaron a abrirse entre ambos gobiernos. Según sostuvo, el anuncio despierta expectativas porque otros países que avanzaron en acuerdos con Washington lograron potenciar sus exportaciones. Sin embargo, subrayó que esos avances fueron posibles gracias a políticas públicas que acompañaron a los sectores productivos y evitaron que la apertura se transformara en una amenaza para el empleo.

Rappallini señaló que la industria argentina viene perdiendo presencia en mercados donde años atrás tenía participación consolidada. Mencionó casos como México, Brasil o Chile, que ganaron terreno gracias a esquemas arancelarios más favorables y a condiciones financieras inaccesibles para muchas empresas nacionales. Desde su experiencia en el sector cerámico, recordó cómo su propia actividad fue desplazada por competidores externos que ingresaron con ventajas claras.

En el análisis del escenario global, el dirigente planteó que la expansión de China afecta a diversas cadenas de valor que compiten con productos de bajo costo. En contraste, evaluó que Estados Unidos es un comprador relevante de manufacturas y podría convertirse en un socio estratégico si Argentina logra consolidar una política industrial que sostenga el empleo y fomente la inversión.

La UIA insiste en que la reactivación requiere medidas inmediatas: tasas más bajas, alivio impositivo y previsibilidad para planificar producción e inversiones. Rappallini afirmó que el país tiene capacidad para competir en mercados exigentes, pero advirtió que no es posible hacerlo en un marco de inestabilidad y costos que se actualizan por encima de la actividad.

También recordó la postura argentina frente al ALCA, un debate que marcó a principios de los años dos mil, y señaló que algunos países que eligieron avanzar en acuerdos comerciales consiguieron ampliar su aparato productivo. Aun así, evitó simplificaciones y reclamó que cualquier negociación actual contemple el impacto social y la necesidad de cuidar cada cadena de valor, sobre todo aquellas que sostienen empleo regional.

Mientras se espera que el proceso bilateral avance con más precisiones, la conducción industrial valoró la señal política e insistió en la importancia de que el debate se dé con transparencia y con un diagnóstico realista de la situación productiva. Para la industria, el desafío será transformar la expectativa en oportunidades concretas que permitan recuperar mercados, fortalecer el trabajo y volver a poner en marcha la actividad en todo el país.

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