La Universidad de Buenos Aires dio a conocer una innovadora plataforma que utiliza inteligencia artificial para facilitar el aprendizaje de la Lengua de Señas Argentina. La iniciativa busca ampliar el acceso a la comunicación, promover la igualdad de oportunidades y preservar el patrimonio lingüístico de la comunidad sorda.
El proyecto fue desarrollado por el Centro Universitario de Idiomas (CUI) de la UBA, junto a la empresa uruguaya Eldes –Enseñanza de Lengua de Señas– y con el respaldo tecnológico de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El sistema permite que quien aprende realice señas frente a la cámara y reciba una devolución automática sobre la precisión de sus movimientos de manos y rostro.
Desde el CUI explicaron que la herramienta apunta a superar barreras geográficas y de tiempo para quienes desean aprender LSA. A través de clases en video, grabaciones y módulos interactivos, las personas pueden avanzar a su propio ritmo y recibir una respuesta inmediata sobre su desempeño.
El director del CUI, Roberto Villarruel, destacó que se trata de “la primera plataforma en Argentina que utiliza inteligencia artificial para la enseñanza de la Lengua de Señas Argentina, lo que representa un paso importante en la preservación y transmisión de un patrimonio lingüístico y cultural de la comunidad sorda del país”.
El desarrollo surge de una necesidad concreta: si bien la LSA fue reconocida como lengua natural y originaria, su enseñanza formal aún enfrenta desafíos en cuanto a cobertura y recursos. Esta propuesta busca acompañar los procesos pedagógicos y ampliar las oportunidades de aprendizaje.
La plataforma se integra al entorno virtual del CUI y analiza los gestos del estudiante, comparándolos con modelos de referencia para ofrecer una devolución casi inmediata. Además, incorpora contenidos sobre vocabulario, gramática y aspectos culturales de la comunidad sorda.
El lanzamiento llega en un momento en que la educación a distancia y los recursos digitales son herramientas esenciales para garantizar la participación plena de todas las personas. La enseñanza de la LSA mediante inteligencia artificial refuerza la relación entre tecnología, comunicación y derechos lingüísticos, promoviendo un entorno educativo más accesible.
Sin embargo, los especialistas subrayan que la tecnología no reemplaza el trabajo de los intérpretes ni las políticas públicas necesarias para fortalecer la enseñanza presencial, adaptada y reconocida oficialmente. Será clave evaluar cómo se implementa esta herramienta, qué resultados produce y de qué modo se articula con la comunidad sorda.
Este avance marca un paso significativo en la unión entre innovación y educación, y abre una nueva etapa en la difusión de la Lengua de Señas Argentina. Más que un logro tecnológico, es una apuesta por el derecho a comunicarse, aprender y participar plenamente en una sociedad más accesible.

