En Rosario, Santa Fe, la madrugada del martes 10 de febrero de 2026 estuvo marcada por un episodio inédito de tensión dentro de la Policía provincial, en el marco de una protesta por mejoras salariales y condiciones laborales.
La movilización comenzó con familiares de efectivos concentrados frente a la Jefatura de Policía y escaló cuando agentes en servicio se sumaron al reclamo, lo que derivó en enfrentamientos entre los propios policías en las inmediaciones del edificio.
La protesta no se limitó a Rosario. En la capital provincial, patrulleros rodearon la Casa de Gobierno con sirenas encendidas y se registraron cortes de tránsito como parte de las acciones impulsadas por quienes exigían una recomposición salarial.
El conflicto también incluyó bloqueos y quema de cubiertas, lo que incrementó la tensión y el malestar interno.
Ante la escalada, el Gobierno de Santa Fe afirmó que no hubo un acuartelamiento formal, aunque anticipó sanciones administrativas para los efectivos que abandonaron sus funciones o participaron en hechos que afectaron la prestación del servicio.
Además, se confirmó la separación de al menos veinte agentes vinculados a los incidentes.
Entre los principales reclamos figuran una actualización salarial que supere la canasta básica y modificaciones en beneficios como la Tarjeta Alimentaria Policial, junto con pedidos de mejores condiciones laborales y mayor atención a la salud física y mental del personal.

