El nombre de Sergio Mastro Pietro volvió a instalarse en el centro de investigaciones que describen un entramado persistente de empresas fantasma, desvío de fondos estatales y operaciones de blanqueo. Su figura, conocida en ámbitos empresariales de bajo perfil, aparece mencionada en causas que atravesaron gobiernos de distinto signo y que, según denuncias y documentación judicial, habrían funcionado con continuidad a lo largo del tiempo.
Para entender por qué vuelve a ser un actor central en estas investigaciones, es necesario repasar su recorrido. Mastro Pietro es un empresario que se movió durante años dentro de sociedades de actividad difusa y firmas que aparecieron señaladas en expedientes de corrupción. Ese itinerario, marcado por vínculos políticos, participación en empresas de estructura débil y presencia en operaciones opacas, explica la recurrencia de su nombre en distintos momentos.
Uno de los tramos más sensibles de las acusaciones lo vincula a maniobras presuntamente relacionadas con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Diversas fuentes lo señalan como parte de circuitos que habrían permitido el blanqueo de recursos públicos destinados a programas dirigidos a personas con discapacidad. El posible desvío de fondos destinados a garantizar derechos esenciales vuelve este punto especialmente crítico y genera una fuerte preocupación social.
Su pasado también lo conecta con el caso Skanska, un expediente emblemático que reveló un sistema de retornos y pagos ilegales en la obra pública. En esa causa fue mencionada Soul Group, una firma identificada como una de las empresas ficticias utilizadas para emitir facturas que encubrían sobornos. Ese antecedente vuelve a tomar relevancia porque marca una continuidad entre prácticas detectadas hace años y maniobras que hoy vuelven a ser investigadas.
Otro capítulo relevante aparece en su vínculo con Diego Santilli, actual ministro del Interior. Una denuncia pública sostiene que ambos compartieron una sociedad comercial creada durante la etapa en que Santilli integraba la Legislatura porteña. Esa firma, Sol Group, habría funcionado como estructura formal para canalizar ingresos vinculados a contratos estatales. La presencia de un funcionario de peso político dentro de esta trama agrega complejidad y amplía el impacto institucional de la investigación.
El mapa de conexiones se extiende además al sector aerocomercial. Mastro Pietro aparece mencionado en operaciones vinculadas a la empresa Fly, asociada a Luis Grande, en movimientos relacionados con el Fondo Pegasus y con contactos que incluyen a Manuel Vázquez. Este cruce de nombres muestra una red que combina negocios privados, relaciones personales y oportunidades económicas en áreas donde circulan recursos estratégicos.
La reconstrucción se completa con referencias a la farmacéutica Prefarm y a su vínculo con Adrián Félix López, ampliando aún más el espectro de actividades investigadas y sugiriendo una estructura capaz de actuar en distintos sectores del Estado.
Especialistas consultados coinciden en que el caso Mastro Pietro no se reduce a episodios aislados, sino que responde a un patrón sostenido que combina persistencia, adaptación y una red transversal que habría logrado mantenerse activa durante años. Las investigaciones continúan su curso y se espera que nuevas evidencias permitan dimensionar con mayor precisión el verdadero alcance de estas conexiones.

