Un centenar de productores yerbateros de la provincia de Misiones decidieron suspender el inicio de la cosecha de verano —la tradicional “zafriña” que arranca en diciembre— como protesta ante los recientes cambios regulatorios.
La medida fue votada en asamblea en Campo Grande, donde representantes del sector advirtieron que las nuevas normas —promovidas por el gobierno de Javier Milei—, que eliminan la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios, dejaron a pequeños y medianos productores en una situación de “trabajo a pérdida”.
Los yerbateros señalan que la desaparición del precio mínimo afecta directamente la viabilidad de las explotaciones familiares. Denuncian que, de mantenerse la situación, muchas chacras quedarán en venta, y que el negocio será absorbido por grandes industrias, en detrimento de pequeños productores.
Las consecuencias podrían sentirse más allá de Misiones: la paralización de la cosecha pone en riesgo la disponibilidad de yerba mate en las góndolas del país para los próximos meses.
La protesta refleja el malestar de un sector tradicional ante una reforma que redefine su modelo productivo, en un contexto de crecientes costos y desprotección estatal. La zafriña queda suspendida hasta nuevo aviso, mientras productores y organizaciones del sector evalúan posibles nuevas medidas.

