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El trabajo en la era de la inteligencia artificial: las profesiones que podrían desaparecer, según Microsoft

Un estudio de Microsoft advierte que la próxima década traerá profundos cambios en el mundo laboral. Los avances de la inteligencia artificial ya están reemplazando tareas humanas y amenazan con transformar oficios históricos. Expertos alertan que el desafío no será evitar la automatización, sino aprender a convivir con ella.

El avance de la inteligencia artificial no es un fenómeno futuro: ya está modificando la manera en que trabajamos, producimos y nos comunicamos. Según un reciente informe de Microsoft Research, varios oficios que hoy forman parte de la vida cotidiana podrían ser reemplazados por sistemas automáticos en menos de diez años.

El estudio, basado en más de doscientas mil interacciones anónimas entre usuarios y la herramienta Copilot, analizó qué tareas humanas resultan más fáciles de replicar con algoritmos. La conclusión fue contundente: los empleos que dependen de rutinas predecibles o que implican una interacción limitada con otras personas son los más vulnerables frente al avance de la IA.

Entre las profesiones con mayor riesgo aparecen los traductores, intérpretes, asistentes de pasajeros, representantes de ventas, agentes de viajes, operadores telefónicos, locutores y hasta escritores. También figuran oficios técnicos como los programadores CNC o administrativos vinculados a atención al cliente. En todos los casos, la automatización ya demuestra capacidad para imitar o incluso mejorar la eficiencia humana en determinadas tareas.

Microsoft sostiene que esta transformación no debe entenderse como una simple sustitución, sino como un cambio estructural del empleo. En lugar de desaparecer por completo, muchas profesiones se verán obligadas a redefinir su papel dentro del nuevo ecosistema digital. La clave, aseguran los expertos, estará en fortalecer las habilidades que las máquinas todavía no logran reproducir: la empatía, el criterio ético, la creatividad y la toma de decisiones complejas.

La advertencia cobra relevancia en América Latina, donde buena parte del mercado laboral se sostiene en tareas de servicio y atención personal. Si los algoritmos comienzan a ocupar ese espacio, la reconversión y la capacitación se volverán imprescindibles. El desafío ya no es resistirse al cambio, sino adaptarlo a una realidad en la que la tecnología avanza más rápido que las políticas públicas.

En ese contexto, especialistas y sindicatos insisten en la necesidad de acompañar a los trabajadores con estrategias de formación continua y políticas que promuevan la inclusión digital. Las empresas, por su parte, deberán asumir la responsabilidad de preparar a sus equipos para convivir con herramientas inteligentes sin que eso signifique pérdida de empleo o precarización.

El futuro del trabajo se escribe en tiempo presente. Mientras los sistemas aprenden a hablar, escribir y hasta crear imágenes, el ser humano enfrenta una pregunta decisiva: qué lugar ocupará en un mundo donde las máquinas comienzan a pensar por sí mismas.

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