Aunque todavía falta más de un año para las elecciones municipales de 2027 y el calendario electoral ni siquiera comenzó a correr oficialmente, en Villa María la política ya empezó a vivir en modo campaña. En los barrios, en las redes sociales, en los medios y en cada actividad pública se percibe un clima que anticipa lo que viene: la carrera por el poder ya está en marcha.
Son varios los dirigentes que, sin anunciar candidaturas, ya se pusieron el traje de candidatos. La estrategia es clara: ganar visibilidad, instalar agenda y comenzar a construir cercanía con los vecinos mucho antes de que lleguen los tiempos formales de la competencia.
Del lado de la oposición, Darío Capitani, Manuel Sosa y Julieta Ceballos muestran una intensa actividad. Las recorridas barriales se multiplican, las reuniones con instituciones y vecinos son frecuentes y las redes sociales se convirtieron en una vidriera permanente de propuestas, denuncias y críticas a la gestión municipal. Cada uno busca posicionarse como una alternativa y marcar diferencias con el oficialismo.
Mientras tanto, el oficialismo tampoco baja el ritmo. El intendente Eduardo Accastello y la legisladora provincial Verónica Navarro encabezan una agenda cargada de visitas a barrios, inauguraciones, supervisión de obras y entrega de aportes a clubes e instituciones. La gestión continúa mostrando obras y programas, pero el movimiento político también deja entrever una fuerte presencia territorial.
La gran incógnita sigue siendo el futuro del oficialismo. Por ahora no hay señales claras sobre quién encabezará el proyecto en 2027. ¿Continuará el espacio alineado detrás de la figura de Accastello o aparecerá un nuevo nombre para tomar la posta? Es una pregunta que todavía no tiene respuesta y que seguramente comenzará a definirse en los próximos meses.
Lo cierto es que, aunque no haya cronograma electoral ni candidaturas oficializadas, el clima político ya cambió. La campaña empezó mucho antes de lo previsto y cada foto, cada recorrida, cada publicación y cada declaración parecen formar parte de una estrategia pensada para el año electoral.
El 2027 todavía parece lejano en el calendario. En la política de Villa María, sin embargo, los motores ya están encendidos y la largada, de alguna manera, ya comenzó.

