Los resultados de las pruebas PISA 2025 muestran hasta qué punto la inteligencia artificial comenzó a formar parte de las actividades escolares de los estudiantes argentinos. El 52% afirma utilizar chatbots de IA al menos una vez por semana como apoyo para aprender.
El dato publicado por el sitio Chequeado.com aparece en un contexto de retroceso del desempeño educativo. Según la evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, ocho de cada diez estudiantes argentinos no alcanzan el nivel mínimo esperado en Matemática, mientras que en Lectura y Ciencias la proporción ronda seis de cada diez.
La IA se utiliza principalmente como herramienta para aprender, realizar una primera búsqueda de información sobre un tema, resumir textos y colaborar en la elaboración de trabajos escritos. Apenas el 10% de los estudiantes argentinos manifestó no utilizar nunca o casi nunca estas herramientas para ninguna de las actividades analizadas.
Sin embargo, los resultados no permiten afirmar que el uso de inteligencia artificial provoque un peor desempeño académico. La OCDE advierte que existe una asociación entre ambas variables, pero que los datos no permiten establecer una relación causal.
También aparece una diferencia vinculada con la forma en que se utiliza la tecnología. Entre los estudiantes argentinos que utilizan IA habitualmente, quienes la emplean como apoyo para aprender o recibieron orientación para evaluar la calidad de la información generada obtuvieron mejores resultados que aquellos que no recibieron esas herramientas.
El estudio también pone el foco en el uso de dispositivos digitales dentro de las escuelas. El 55% de los estudiantes argentinos señaló que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos durante la mayoría o todas las clases de Ciencias. El promedio entre los países de la OCDE es del 28%.
En Argentina, el 37% de los estudiantes asiste a escuelas donde está prohibido utilizar teléfonos celulares. Según PISA, quienes concurren a establecimientos con esta restricción tienen aproximadamente un 19% menos de probabilidades de reportar este tipo de distracciones.
Aun así, Argentina se encuentra entre los países donde la distracción digital no aparece asociada a diferencias significativas en el rendimiento académico.
Los estudiantes argentinos también señalaron que utilizan dispositivos digitales durante unas 1,7 horas diarias para actividades vinculadas al aprendizaje y al menos 1,6 horas para entretenimiento dentro de la escuela. El tiempo destinado al ocio supera el promedio registrado en los países de la OCDE, que es de 1,1 horas.
Los datos sobre el clima dentro de las aulas completan el panorama. Cerca del 29% de los estudiantes afirmó que no puede trabajar adecuadamente durante la mayoría o todas las clases. Además, el 58% señaló que el ruido y el desorden interrumpen las clases de Ciencias, mientras que el 47% indicó que sus compañeros no escuchan al docente.
El escenario plantea un desafío que va más allá de decidir si la inteligencia artificial debe utilizarse o prohibirse en las escuelas. Los resultados de PISA 2025 ponen en discusión cómo incorporar estas herramientas para que contribuyan al aprendizaje sin reemplazar procesos fundamentales como la atención, la comprensión, la búsqueda de información y el esfuerzo personal.
En un sistema educativo que enfrenta dificultades de rendimiento, la discusión sobre la IA queda así vinculada no solo con la tecnología disponible, sino también con las capacidades que las escuelas desarrollen en estudiantes y docentes para utilizarla de manera crítica y responsable.Si querés, también puedo convertirlo en una versión más analítica para El Mensajero, con foco en el desafío que la IA plantea para docentes y escuelas.
Súmate a nuestro canal de whatsapp

