Escribe: La Mosca
Los debates presidenciales dejaron gusto a poco. Los candidatos se centraron más en pelear y chicanear a sus adversarios que en esbozar propuestas para los votantes.
Predominaron las frases picantes, las alocuciones subidas de tono y los gestos ampulosos. Sólo fue un show televisivo.
Javier Milei y Patricia Bulrich protagonizaron los cruces más fuertes. Sergio Massa trató de mostrarse ajeno a los intercambios y buscó despegarse del gobierno actual, lo cual lo posicionó como el centro de las mayores críticas.
Por su parte Miriam Bregman y Juan Schiaretti mostraron posturas algo más moderadas, y solo tuvieron algunos intercambios con sus oponentes.
“Vos no sos un león, sos un gatito mimoso del poder económico”, de Miriam Bregman a Milei. “Sos una montonera tirabombas”, de Milei a Patricia Bulrich, y “Hasta acá llegaste, dejá de maltratar a las mujeres”, de Sergio Massa a Milei, fueron las frases más destacadas.
Hubo pocas propuestas claras, pocas “promesas” de campaña, poco contenido programático. Nadie pudo ni supo explicar cómo le va a solucionar los problemas a la gente. Todos apostaron a remarcar lo que no hicieron o no serán capaces de hacer sus rivales.
Si bien es cierto que los debates no inciden en el voto de la gente, dejaron a las claras que el nivel de los candidatos es muy bajo y que son nulas sus capacidades para mostrar empatía, fortaleza y claridad en el marco de un contexto arrollador.
Sin dudas, lo más destacado de los debates fue la catarata de memes, muy ocurrentes e ingeniosos que circularon por las redes sociales. Porque le pusieron un poco de humor y nos ayudaron a desdramatizar, una realidad muy dura, que parece no tener solución.

